Lecciones aprendidas: Planificación participativa local del desarrollo y organización de la gestión del agua
LECCIÓN 1
El agua es un elemento a considerar como parte de un conjunto: siendo
un recurso de múltiples usos (Agua potable, agua para la agricultura,
agua para pastoreo) su gestión implica a múltiples actores
(institucionales, profesionales, usuarios) en territorios con diferentes
tamaños de comunidades (municipios, círculos, regiones);
su gestión debe por lo tanto inscribirse en el marco más
global de un plan de desarrollo o de un ordenamiento territorial.
LECCIÓN 2
Las comunidades son entidades autónomas sin vínculos jerárquicos
entre sí. Como corolario a la lección Nº 1, se destacan
las necesidades de cooperación, coordinación de estrategias
y la creación de sinergias entre los diferentes niveles de la comunidad:
Asamblea Regional, Concejos y Municipios.
LECCIÓN 3
Las comunidades sufren a causa de la lentitud de la transferencia del
“know-how” sobre los recursos naturales en general y de los
recursos hídricos en particular. Si bien se han realizado numerosos
ordenamientos territoriales sobre la base de sus iniciativas, la legalización
de la transferencia del “know-how” (decretos de transferencia
de las competencias y asignación de los recursos financieros y
materiales concomitantes) contribuirán al fortalecimiento del manejo
de obras en el sector del agua para las comunidades (agua potable, agua
para riego y pastoreo)
LECCIÓN 4
Las instituciones municipales son todavía jóvenes: éste
es su segunda etapa de gobierno. Además los representantes elegidos
no tienen aún las competencias requeridas para las actividades
de planificación, de movilización de los recursos (debilidades
presupuestarias) y de la implementación de planes de desarrollo.
El apoyo de socios partenarios ha desempeñado un rol importante
en la construcción de las capacidades de los actores, sobre todo
en las comunidades, y en el reforzamiento de sus relaciones de colaboración.
Este apoyo todavía necesita continuar.

