Reglas, regulaciones y sistemas para una mejor gestión del recurso hídrico

Recursos de propiedad común, como ser pastizales, bosques, aguas subterráneas, aguas superficiales como ser reservorios brindan una serie de beneficios sociales y económicos para una amplia variedad de usuarios. Sin embargo, los convenios institucionales que rigen el uso de estos recursos son ambiguos y a veces llevan a conflictos sociales y degradación de los recursos. Por ejemplo, las aguas subterráneas son un recurso de acceso abierto y su sustracción sin control ha llevado a agotar los niveles freáticos y a ocasionar una baja calidad del agua.

Se ha discutido que el acceso al agua se puede asegurar únicamente separando los derechos de agua de los derechos a la tierra, juntamente con una clara definición de los derechos propietarios sobre el agua. La mayoría de los reservorios o tanques (sistemas tradicionales de agua), con el transcurso del tiempo han degradado a recursos de acceso libre debido a las débiles relaciones de propiedad. La usurpación, privatización y la apropiación del gobierno de estos tanques han sido los principales resultados de la falla en el sistema de autoridades locales para hacer cumplir los convenios institucionales bajo los regímenes de administración de recursos de propiedad común. El desarrollo de cuencas abarca la mayoría de estos recursos. La gestión de estos recursos resulta en asuntos externos tanto positivos como negativos, que tienen un impacto sobre diferentes áreas de la comunidad. Es importante comprender que las diferentes fuentes de agua no pueden ser vistas de forma aislada, desde que las aguas subterráneas, los reservorios, y las cuencas están hidrológicamente interrelacionados, y las políticas deben ser conceptualizadas tomando en cuenta estos aspectos.

Bajo este amplio tema, los miembros del grupo de aprendizaje sienten la necesidad de concentrarse en:

  • Dinamismo: La capacidad de las instituciones para cambiar, adaptar y crecer con el desarrollo de proyectos para abarcar las cambiantes necesidades de las comunidades (un cambio en el enfoque, de los componentes físicos a aspectos más administrativos, nexos con el mercado, etc., a medida que la conservación de los recursos de la tierra e hídricos empiezan a dar resultados);
  • Sostenibilidad de los sistemas/instituciones desarrolladas, especialmente en los períodos posteriores al proyecto;
  • Renovación del liderazgo y de los sistemas de valores a nivel colectivo, para asegurar que los principios de administración conjunta, equidad, etc., continúen en los períodos posteriores al proyecto (existencia de una cultura democrática participativa, más que un liderazgo por jerarquía).

 

Lecciones aprendidas correspondientes

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